7 de junio

07Jun09

A veces pienso que soy periodista.


Pablo Ramos lee “El ángel del bar”.
De fondo: “San Francisco y el lobo”.

Ayer.


Amor /1

30May09

Patricia, la chica que limpia en casa me pidió Un amor de Dino Buzzati. Lo había visto mientras limpiaba una de las bibliotecas del living y hoy le ganó a la vergüenza –es muy tímida– y se animó a pedírmelo. Lo curioso es que cuando lo buscamos, no pudimos encontrarlo por ningún lado: el amor es esquivo.

M., que es una genia, al final, le prestó Amores en fuga, de Bernard Schlink. No son similares, pero está esa palabrita en el título que tanto buscaba la chica.

No son similares. Primero, por una razón evidente: Un amor es una novela, Amores en fuga son cuentos. Segundo, por una diferencia de estilos: Buzzati es poético, más virtuoso; Schlink es más bien seco. Y tercero, porque no estoy seguro de que Buzzati hable del amor; en todo caso, estoy casi seguro de que no lo hace.

[Lo sigo uno de estos días].


nueva visita a un mundo feliz

Nueva visita a un mundo feliz
Aldous Huxley


el futuro no es nuestro

El futuro no es nuestro
Selección y prólogo: Diego Trelles Paz


la joven guardia

La joven guardia
Selección y prólogo: Maxi Tomas.
Prefacio: Abelardo Castillo.


- Algo que siempre me llamó la atención es que las preguntas no tienen signo de interrogación. En Van Hutten por ejemplo, dice: “qué quiere que le diga”.

- ¡Y por qué no me preguntaste eso! Pasa que no son preguntas. Cuando nosotros decimos “qué quiere que le diga”, no decimos “¿qué quiere que le diga?”. Además yo practicamente no uso signos de admiración, en mis primeros cuentos tal vez. Borges decía que en faltan signos: ¿cómo se expresa una duda? Si uno dice “cuánto cuesta”, podría ser una pregunta, una exclamación. Lo dejo a interpretación del lector.